Remedios para los tapones de los oídos

Los llamados tapones de oídos no son más que un exceso de cera en el canal auditivo. Una exuberante acumulación de cera puede provocar dificultades auditivas y problemas con el balance, en el cual influye tanto este órgano. Estos tapones pueden ser fácilmente tratados, aunque lo ideal sería no tener que manipular nosotros mismos en ningún momento el canal auditivo, de por sí extremadamente sensible.

El exceso de cera en los oídos puede resultar realmente molesto por lo que, en ocasiones, se hace necesario limpiarla. Sin embargo, se aconseja no abusar del aseo del canal auditivo para evitar complicaciones. Solo decídete por una limpieza cuando sientas dolor, sufras pérdida parcial de la audición o tengas secreción, pues son señales de que algo va mal.

 

Los remedios que puedes utilizar

Para combatir los tapones de cera pueden utilizarse varios tipos de aceites, como el de bebés y el de oliva, también puede aplicarse glicerina o algunas gotas especialmente recetadas para este uso.

El agua oxigenada, mezclada con agua tibia, puede aplicarse con un gotero en el oído afectado para combatir los bloques de cera. Los aceites también pueden combinarse con el agua tibia o calentarse directamente, sin que lleguen a quemar, y aplicarse en gotas. Estos procedimientos deben repetirse varias veces al día para un mejor efecto.

Se aconseja, por igual, recostar el oído en una botella con agua caliente, pero dentro de una temperatura soportable, por unos minutos hasta que sienta la cera derretirse. Este método es menos invasivo.

Las infusiones de manzanilla son excelentes para este tipo de dolencias. Se debe, primero, aplicar aceite de oliva calentito en el oído y, luego, enjuagar con la manzanilla para eliminar todo resto de cera del oído. Es importante que si se usa algún palillo limpiador (aunque no lo aconsejamos), se mantenga a una distancia segura de la pared del tímpano, que puede fácilmente romperse y dañar seriamente la audición.

by